26.3.10

Don Beto el dulcero...

Frente a mi casa había un vecindario enorme que ocupaba media manzana. Las casas ahí construídas estaban situadas alrededor del patio, como dientes en una dentadura. Todas se componían de un cuarto "redondo" o pieza única grande que daba a la calle y la cocina, separada del cuarto grande y un poco más pequeña, de modo que por fuera, todas estaban juntas, unidas por la misma pared que a la vez las separaba, pero entre cocina y cocina sí había espacio y además todas compartían el mismo patio (enorme, donde en la parte de mero atrás había hasta caballos pastando y carros de bestia, carretas, carretones y tartanas) y tres o cuatro baños comunes, donde se tenían que turnar para usar tanto el inodoro como la regadera (agua caliente? Sólo calentandola en una cubeta sobre la lumbre).
Las casas de la calle 5 de mayo, entre Libertad y Cuauhtémoc, eran como 10. En la esquina vivía Delfina, una mujer enorme como la mamá de Memín, casada con el Sr. Beraza, un chaparrito que era camionero y que un día se fué por un voladero y se mató. Después estaba Urbano, el cantinero  que salía limpiecito al trabajo y regresaba trastabillando de borracho. Era bajito y delgado, con bigote finito tipo Viruta, el de Capulina. Doña Martha vivía con su nieto, que era albañil, y cuyos hijos venían a visitarla en día de las madres  y después de la serenata, se pasaban el día escuchando música alusiva, "Oh madre querida, oh madre adorada" que nosotros cantábamos "Me llevas al cine, tú pagas la entrada", o "Tú que estás en la mansión de ese trono celestial mándale a mi corazón un suspiro maternal" para madres que ya no vivían en este mundo.
Doña Martha un día no festivo se cayó en ese breve espacio entre su cuarto y la cocina y se rompió la cadera (en ese tiempo no existían las de plástico ni platino) y tuvo que esperar a que le soldara sola. Su nieto después se casó con Ninfa, su vecina, una chica que también vivía con su papá y se quedaron a vivir entre las dos casas. Doña Pepa Camero, quien corría una casa de citas, tenía a todas sus muchachas sentadas en sillas afuera, en la banqueta, de donde se las llevaban sus "amigos" en sus autos. Colocaban las sillas a cierta distancia de la pared y después la echaban hacia atrás, quedando las patas delanteras en el aire (alguna alegoría o mensaje subliminal?). En mi casa nos decían que no hiciéramos eso con las sillas porque sólo lo hacían las mujeres "malas", pero la verdad era porque se les aflojaban las patas y se rompían. jajaja. Como no sabíamos cual era el segundo apellido de Doña Pepa, le llamábamos Pepa Camero Plato, entre nosotros los niños. Enseguida vivía Rosa, la hija mayor de Don Beto el dulcero, quien vivía en la esquina, bueno, no exactamente en la esquina porque por ahí pasaba una acequia y había un fresno enorme y bajo el estaba el estanquillo de Don Chuy y su esposa, Doña Vange (Evangelina).
O sea que entre la casa de Rosa y el estanquillo había una entrada muy amplia, como un zaguán, por donde se entraba al patio, pero sin puerta. Era sólo una abertura por donde se podía ver desde la calle Cuauhtémoc hasta la otra entrada, o salida, situada porla calle Libertad.
Todo esto lo cuento porque quiero llegar a la parte de los dulces. Que Don Beto preparaba en sus cazos de cobre y que usaba la acequia como drenaje de sus desperdicios.
Preparaba dulces de Calabaza, Biznaga y de Chilacayote, que eran los que más me gustaban por sus semillas negras de exquisito sabor, y con lo que se le requemaba de los dulces de leche, hacía charamuscas y unas tortitas renegridas que ponía a secar en papel periódico y que cuando se las comprábamos, traían por detrás las noticias, y podían ser leídas si los colocábamos frente a un espejo, jajaja
Recuerdo como si fuera ayer cuando mordiendo el dulce, empalagoso y quebradizo, se nos vino a la mente la idea de clonarlos utilizando lodo y jugar a que éramos Don Beto y su familia. Total, ya teníamos todo lo necesario incluyendo el periódico!!

5 comments:

nancy said...

jajaja..Este recorrido por por el vecindario me hace gracia, me parece una novela!
o la vecindadel Chavo!
Soy de pueblo,cuando era pequeña era mas reducido y todos se saludaban!
en las puertas de las casas había bancas que eran asientos como en las plazas, o simplemente un tablón con patas,...Al atardecer, las señoras solían tejer o conversar en la puerta de sus casas...y por la noches se reunían los chicos y chicas en la puerta de alguno de ellos y tocaban temas de silvio.. (o el que estuviera de moda)...El encuentro en la plaza del pueblo, para la juventud era pan de cada día, en verano!..eso hacia que el pueblo fuera único para los chicos que iban a veranear.de la ciudad.....todo eso con el rico aroma que que desprendían las fabricas artesanales de dulces, mi pueblo es famoso por sus pasteles rellenos con manjar casero, y mermeladas...aah!y también la chicha!...y a todo esto se le sumaba un hermoso rió que hoy ya no es el mismo!...Bona nit!!
http://www.tell.cl/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=1200

nancy said...

Disculpa lo que quise compartir fue un enlace de mi pueblo y sus tradiciones!..llamado: LA COMUNA DE LA VIDA DULCE.

Donde hace un recorrido por sus tradiciones.

pablo said...

Lo ví! Es muy interesante... ahora sólo me falta saber a que es a lo que uds llaman MANJAR...

noemi said...

Hola Pablo!....Seguro que conoces,Lo que olvide decir es "Manjar blanco"que no es otra cosa que el dulce de leche! ... Acá, me costo encontrarlo por "manjar," buscando leche condensada,lo encontré...Recuerdo que a veces mi madre ponía a cocer,o hervir,un tarro de leche condensada,y cuando lo habría tenia un color café, o marrón claro,como el manjar!...El casero es así:..leche y azúcar (la cantidad depende de cuanto se quiere obtener)
Hacer hervir la leche,con el azúcar a fuego muy lento, dando vueltas de vez en cuando con una cuchara de madera. Cuando la mezcla comience a espesar no dejaremos de remover hasta obtener el espesor deseado. Si se desea, se puede echar un poco de vainilla o de canela...Mmmmmm es rico! también se hacen calugas de manjar!!!

pablo said...

Oh! Mi pueblo es famoso por sus productos de LECHE QUEMADA, como le llamamos nosotros al DULCE DE LECHE. Algunos de mis parientes eran "marqueteros". Con la leche quemada se elaboran unas marquetas que pueden ser de forma redonda o de corazón y que están adornadas con corazones de nuez y envueltas en papel celofán. También existen las GLORIAS, Linares es famoso por sus glorias, unos dulcecitos redondos con un corazón de nuez y envueltos en celofán rojo. Otra golosina más de la familia es el BESO INDIO, similar a la gloria, pero revolcado en nuez molida. En cualquiera de sus presentaciones, la leche quemada es exquisita!