31.3.10

Evolución y extinción

Muchos personajes que deambulaban por las calles en mi pueblo hace escasos 50 años, ahora son historia, al menos en muchos lugares, porque confío en que aún existan en localidades pequeñas y que no se pierda su tradición.
En mi pueblo muchas cosas se conseguían sin salir de casa (y eso que no había internet), porque, o llegaba alguien de puerta en puerta vendiendo algo, o pasaba el vendedor ambulante, que sólo pasaba y le llamaba quien lo necesitara.
A mi casa llegaban señoras vendiendo tamales, tortillas hechas a mano, nopalitos ya pelados y cortados en cubitos. Por la calle pasaba el afilador, el zapatero, el panadero, el lechero, el paletero, el vendedor de miscelánea y su inseparable contraparte una semana después el cobrador (abonero), el peluquero, el vendedor de escobas y trapeadores que al mismo tiempo compraba palos viejos para reciclarlos, el de las aguas frescas, el frutero, los músicos de tambora y clarinete, el carruchero (el de la vitrina), el del periódico local que sólo salía cuando sucedía algo importante y hasta el fotógrafo!!
Eran tiempos en que se cocía el maíz en casa y se llevaba el nixtamal al molino, tiempos mosqueteros en donde todos le servían a uno y uno les servía a los demás. Donde si la vecina sabía inyectar, o si la otra vecina era enfermera, o si otra sabía hacer donas y pasteles, contábamos con ellas y ellas con nosotros.
Alguien recuerda otros personajes pintorescos de sus pueblos que hayan formado parte de su infancia?

4 comments:

nancy said...

...De verdad que buen recuerdo!!!...Creo que has dicho todo los personajes que pasaban y que en los pueblos ya eran parte de la familia!!!Tenían su nombre pero era típico que los llamaran por apodos...En mi pueblo había un lustrabotas que era el terror de los niños era un viejito encorvado todo de negro (es como lo recuerdo) con sombrero y bastón parecido a kruger, de lejos lo oí reír! y me pareció simpático!pero si veia un niño enarbolaba el bastón y salían todos como si fuera el demonio y el cojeando tras de ellos...Ahora creo que era por que lo molestaban, pero yo le tenia pavor!si alguien gritaba ahí viene el tataro!...Yo gano las olimpiadas!!jajaja
o la viejita de las paltas que era otra señora rara,solia ponerse una chupalla grande como china
atada al cuello con un lazo y una canasta como la que se usan para buscar setas..siempre la llevaba llena de paltas... Se parecía a mama Gansa!..Había muchos que eran como personajes de un libro de cuentos y siempre estaban ahí o los veía pasar
y que hoy recuerdo con una sonrisa y una lagrimilla!
Otro que no has nombrado es el organillero!!su música era inconfundible y el loro daba la suerte!
y el que pasaba gritando Maní!!!!Mote mei !!!y los conejeros que pasaban tipin 5 de la mañana de vuelta a casa,con sus perros de caza y dejaban la gritería de perros que se escuchaba en todo el pueblo! despues vendían sus conejos..cabritero,loberos,Fumigeros,Las gitanas,El del mote con huesillo y su carrito ambulante,el de las manzanas confitadas (que era el terror de las mama) con esas manzanas rojas untadas con caramelo confitado, el carro de los churros,y una de esponga de dulce que eran como nubes grandes que al tocarlas con la boca se desvanecían, no se como se llaman???El del diario pasaba todos los días y traía su kiosco ambulante y con el venían los comics y loterías,este sigue hasta hoy,...ya pienso que es parte de mi familia!!...Recuerdo algo que ahora me hace reír y que a mama la ponia enferma,tengo un hermano gruñón de pequeño, y que coleccionaba pollitos- Si esos de las gallinas!..pero que en el campo chileno, iban los vendedores con cajas llenas y los cambiaban por cualquier cosa,
botellas, vasos, vidrios en general y ropa! no se que sacaba mi hermano que siempre tenia su cajita llena de pollitos y lo seguían como si fuera gallina!el trauma era cuando crecían y no eran gallinas,la guerra que se formaba cuando mama tenia que cocinar alguno!!
Una vez tuvo uno que era como perro no dejaba a nadie acercarse a el...si veía algún extraño saltaba encima y lo picoteaba entero!!...nadie salia al patio tranquilo! uuuuf ..Tendria que estar contando anécdotas toda la tarde!!jajaja....

pablo said...

Me hiciste acordarme de los que ya había olvidado!! En mi pueblo no había organilleros, aunque en la capital sí, porque se ven en las películas! Las manzanas con caramelo rojo que se pegaba en los dientes y cuando se lo quitabas en comparación sentías a la manzana toda desabrida y ya no la querías... el agodón de azúcar, siempre en color rosa y que hacían frente a tus propios ojos en esa cosa que daba vueltas... el ropavejero que compraba y vendía cachivaches, los pollitos de colores que se morían casi todos después de tenerlos en casa un día o dos y que cuando crecían eran gallos o gallinas blancas..

Anonymous said...

Que tal la señora loca de la colonia... en la mía se llamaba "Petra la loca", una pobrecita anciana, solitaria, indigente, afectada seguramente de sus facultades mentales y que vivía en un vagón del tren... pero la vida era un poco más amable entonces y comía lo que la gente le regalaba, mas verdolagas, tomates, elotes, cañas y no sé que mas que se daba en los alrededores, y ni hablar que aún se podía pescar en el ahora contaminadísimo río Chuvíscar. la pobre señora era, en efecto, el terror de los niños, que la apedreaban y ella gritaba y devolvía las pedradas... nos asustaba en cuanto nos veía cerca o nos corría de una toma de agua que había cerca de su casa... siempre andaba sucia, desgreñada, con sus medias rotas y cargaba montones de trapos, cartones y artefactos inútiles, seguida de tres o cuatro perros flacos y peleoneros que la cuidaban y acompañaban... descanse en paz Petra la loca... ese fué el personaje que se me vino a la mente, y un señor que vendía chapeteadas (manzanas con caramelo) y cantaba a ritmo de despeinada, jaja jaja... "chapeteadas, acá... acá..."

pablo said...

OK. Ahora déjame contarte de esos personajes pintorescos que no vendían nada! Jaja
En mi pueblo deambulaba Josefina, la hija de Don Eleazar, estaba perturbada y la habían violado, ya tenía un hijo que ahora cuidaba el papá de ella. Además de los enanitos, había un hombre que andaba de rodillas porque se le habían atrofiado las piernas, tenía los dos pies deformes y nos contaban que era porque se había comido unas semillas de canelón, unas que parecían jojoba, pero seguramente era puro cuento. El usaba unas rodilleras de pedazo de llanta y así andaba por todas partes. Cayetano tenía un problema en la parte izquierda de su cuerpo, no caminaba bien y tenía la mano arremangada hacia atrás, pero eso no le impedía vender aguas frescas manejando su triciclo. Don Beto el dulcero tenía sólo un pié volteado hacia adentro, andaba descalzo por una bola que seguramente se le había formado al caminar así desde niño, en lugar de su planta normal. Luego estaba Elvia, a quien le deben haber hecho una de las primeras mastectomías en el pueblo, porque por más que yo me fijaba no advertia nada raro y la gente decía que le faltaba un pecho. En mi familia había dos personas perturbadas también, la hermana de mi abuelita y Teresita de Jesús, sobrina de mi abuelo. Tía Carmen fumaba y hablaba sola por todo el patio. Unicamente dejaba de caminar cuando tejía, de memoria, hermosas toallitas de crochet con cáñamo que guardaba de los costalitos de harina (con la tela se hacían vestiditos de niña). Se lavaba mucho las manos con el agua de la caja del inodoro y decían que había quedado así porque tenía amibas!!
Tersita corría por todo Linares envuelta en un abrigo color café rojizo y venía a visitar a mi abuela, con nosotros comía (siempre traía sus propias tortillas y un aguacate), también se lavaba mucholas manos con un jabón palmolive y hablaba sola gran parte del tiempo, ella había perdido la razón de recién casada, porque colocó el comal caliente a que se enfriara junto a la pared del jacal y prendió fuego!! Y de estas historias tengo más, jajaja