9.1.11

El cocinero de mi mamá

Mi mamá, y quienes la conocen saben que ni miento ni exagero, sólo es buena abriendo latas. Su comida favorita es toda la que ya esté hecha y cuando no come fuera, llega y recalienta algo que ya esté allí y que haya sido preparado por alguien más.
Hace días me envió un Persimonio, de esos que cuando no están maduros le duermen a uno la boca (de niño me comí uno así y ya me andaba, me dió mucho miedo, pues no sabía lo que me estaba pasando). Este ya estaba maduro y suave así que me lo comí con gran deleite. Aquí por donde vivo hay personas que tienen plantas de plátanos, pero no sé si sean comestibles o no porque son muy pequeños y cuando me atreví a comerme uno me supo medio raro. También hay Mísperos, de esos que tienen tres semillitas muy juntas dentro.
Bueno, hablaba de las cosas que me envía mi madre y a menudo lo hace para que yo le prepare algo. 
De repente me manda harina y si después me envía manteca o un frasco de esos que ya traen la canela mezclada con azúcar es que quiere buñuelos. Me envía latas de maíz pozolero y chile seco, zanahorias, en fin, de todo lo que ve cuando anda de compras y piensa que me puede hacer falta. Tal vez no lo hace con la intención de que yo le cocine nada en particular, pero yo soy agradecido y siempre le estoy mandando platillos de lo que sea que prepare con lo que ella me regala. Un buen detalle, verdad?

1 comment:

nancy said...

Que bueno amigo que todo esta bien!!!
Me gusto mucho este reportaje, por lo tierno que eres con tu madre!-Que lindo!.. Aquí se de dice Caqui a los
Persimonios,y Níspero,a los de tres cuescos! también me paso lo mismo se me durmió la boca y nunca mas probé uno!jajaja