14.4.13

Mi curriculum vitae

Mi primer trabajo (que a lo mejor ni cuenta porque me gastaba lo que ganaba en juguetes de allí mismo), fue el de armador de juguetes con Indalecio Aguirre, quien tenía un taller de bicicletas, pero cada Navidad iba a Monterrey y compraba en Julio Cepeda para revender en Linares con facilidades de pago y sistema de separado. Claro, para quienes no podían ir hasta allá a comprar juguetes y tenían hijos que pedían todo lo que veían por televisión.
El caballito mecedora, el chapulín montaraz, otros triciclos y autos pequeños, todo eso armaba yo y además arreglaba el escaparate de exhibición, y lo hice durante varias navidades.
Después trabajé por un tiempo en Nueva Novedades Diana, una mercería donde vendían, cuando estaba de moda, las canicas verdes o moradas, las hojitas de terciopelo, el listón y hasta el azulejo donde se pegaba todo con resistol 5000 para que adornara las cocinas!
Inmediatamente al salir de la Escuela de Comercio donde estudié con un maestro a quien todo el pueblo apodaba ''el porrón'', nos fuimos una buena cantidad de egresados a trabajar a la presa de cerro prieto, con la Compañía Contratista Nacional. Coconal. Javier Rojas era mi jefe. Allá estuvimos hasta que se terminó su construcción y era una de ir y venir todos los días en la caja de la camioneta sin camper lloviera, tronara o relampagueara.
Después ya en los 80s trabajé en Monterrey. Vivía en Linares pero trabajaba allá y como era Transportes Tamaulipas, al principio viajaba todos los días en el primer autobús que tuviera asientos disponibles, pues como eramos empleados y viajábamos gratis, no teníamos ninguna preferencia. Aunque el trayecto era de dos horas y cacho, en ocasiones teníamos que ir parados y cuando hacía frío era la muerte, pues se nos congelaba todo.
Había quien llevaba almohadas o cobertores para protegerse, pero de nada servían si tocaba que ese día no alcanzábamos asiento!
Cuando se casó una de mis primas mi tía Julia me rentó su cuartito de servicio y ya no tuve que andar para arriba y para abajo, pero un día se me acabó el trabajo allí y ella amablemente me acomodó con uno de sus yernos que tenía un changarrito en la colonia Contry Tesoro, donde trabajé de solo a sol los siete días a la semana, porque allí, ni como esconderme, si no me presentaba, ya sabían donde encontrarme...
Entonces, harto, un día decidí irme a EUA. Mis primos en Baytown eran más largos que la cueresma y pronto me consiguieron todos los papeles necesarios para trabajar y cambiar cheques. Así fue que trabajé en Luby's lavando platos y después me ascendieron a la carnicería, donde una vez casi me llevo un dedo con la sierra.
Después de un año y medio me entró la nostalgia y regresé a Monterrey, mi tía se estaba cambiando para San Nicolás y me quedé con el apartamento de Carlos Salazar.
Entonces trabajé en lo que cayera mientras encontraba algo mejor y fue así que llegué al bar EL MAESTRO, ahí estuve hasta que terminaron VITRALES, del Prof. Gerardo Treviño donde trabajé desde que lo inauguramos y hasta que pasó a manos de su hermano Emmanuel. Durante el tiempo que estuve sin trabajar acompañé a Juan y Alex a México y fuimos a ver a Francis al Blanquita.
Regresé y encontré trabajo en Casa Enrique, de donde salí, aunque me estaba convirtiendo en al alma de la fiesta, para mejorar, porque me ofrecieron trabajo en el Centro Cultural Alemán.
En 1994, tras la muerte de mí tía Jesusita y por mi estado emocional, tuve una diferencia con el maestro Michael Fiedler y renuncié. Para esto, ya había estado colaborando como voluntario en Abrazo, AC y entonces Joaquín me ofreció la planta. Allí estuve hasta 1996.
Desde entonces cambié y me mudé ''al extranjero'', donde desde hace casi 17 años tengo mi propio negocio de jardinería a domicilio, jajaja
Eso es todo, hasta la próxima amigos!

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